Mediante este procedimiento se puede mejorar
el ángulo formado por la mandíbula y el cuello o ángulo
cérvico mandibular logrando así una aspecto simétrico
y más armonioso en nuestro rostro.
La papada es una capa de grasa subcutánea que cuelga debajo
de la barbilla. Se pueden formar arrugas. Podemos decir que es una
especie de abultamiento. Parece ser que la papada tiene un origen
hereditario. La papada se forma por una acumulación de grasa,
es decir, por un exceso de grasa o también puede ser debida
a un exceso de piel en el cuello. Es por esto último por
lo que suele aparecer a edades avanzadas.
Hay varias técnicas para eliminar la papada, destacando la
liposucción y el lifting vertical. Este último es
un tratamiento estático basado, principalmente en estirar
la piel. El lifting requiere anestesia general.
Puesto que se trata de una técnica que estira la piel, necesita
que la piel esté acumulada en la zona, por lo que es más
común este tipo de operación en pacientes de edad
media-alta.
Por otro lado, la liposucción es la eliminación de
grasa. En este caso suelen ser pacientes más jóvenes
o pacientes con problemas de sobrepeso. La liposucción requiere
anestesia local.
La liposucción extrae la grasa acumulada mediante una incisión
(de unos 3 milímetros), y una cánula conectada a una
máquina de vacío.
Es posible, por tanto, eliminar la papada con la liposucción
o con el lifting, las dos técnicas más habituales.
Además, esta intervención para eliminar la papada
es tan sencilla que con 3 o 4 días de reposo se podrá
llevar una vida absolutamente normal.
Al eliminar los adipocitos (la grasa) del cuello,
es difícil que vuelva a salir de nuevo, por lo que la necesidad
de volver a operar es muy improbable.
Una vez que se ha realizado la liposucción, es normal que
salgan pequeños hematomas e inflamación debidos al
tratamiento. No suelen producir molestias y el dolor es muy superficial
y puede tratarse perfectamente con analgésicos comunes.